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Nori Fuentes: Remedio ayacuchense

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Es una de las tantas personas que eligió continuar su rumbo fuera de la ciudad. Radicada junto a su familia en la costera ciudad de Rawson, en la Patagonia argentina, Nori arribó con su título de Farmacéutica y allí construyó una carrera que hoy la tiene como Directora de la Farmacia del Hospital Santa Teresita. En diálogo con Revista La Mirada no solo cuenta cómo es que trascendió por una creación propia para dar respuesta a un paciente, sino también no pierde de vista a quienes fueron parte de su formación tanto en la Primaria como en la Secundaria de Ayacucho.

Nora Fuentes junto a su paciente (nota)

Nora Fuentes junto a su paciente

laboratorio

Contanos de vos, hace cuánto que te fuiste?

Mi familia de Ayacucho es la familia Fuentes. Yo nací en Ayacucho donde estuve haciendo a Primaria en la Escuela 7 y el Secundario de la Escuela Nacional. Después me fui a Bahía Blanca a estudiar en la Universidad del Sur y el tiempo y la familia nos trajo a Rawson, Chubut, y aquí estamos. Mis papás viven y están acá. Yo he formado una familia y estoy casada hace varios años, tengo dos nenes de 4 y 10 años, y llegué a trabajar en el Hospital de Rawson donde empecé haciendo prácticas. Me recibí con el correr del tiempo y sigo trabajando allí. Hoy estoy a cargo de la farmacia del Hospital.

¿Hace mucho que no venías Ayacucho?

Tuve la suerte de que el año pasado me contactaron cuando cumplí 25 años de egresada y pude ir. Tuve la gratitud de encontrarme con gran parte de mis compañeros y a partir de allí, es que me hice un Facebook porque me decían que no me podían localizar (entre risas). Así que lo creé  gracias a los chicos de Ayacucho.

Y a través de las redes sociales es que también te ubicamos nosotros. Y por allí mismo nos enteramos sobre un logro tuyo con un paciente que tuvo un problema de corneas. ¿Es así?

Sí, tal cual. En la farmacia donde estoy, en hospital de un pueblo chico como Rawson, de 40 mil habitantes, que no es tan pintoresco como Ayacucho pero uno se adapta y tiene posibilidades laborales. Y un día llega un paciente a la Farmacia con un problema en un ojo, con una afección en la córnea, una ameba que tenía después de haber sufrido un golpe días atrás. El oftalmólogo que lo había tratado le había indicado unas gotas que no están en el mercado y le aclaraba que era chiquito el lugar porque yo no tengo los medios de gran evolución para hacer oftalmológicos estériles. A pesar de ello, tomamos el desafío de conseguir una campana de flujo laminal para poder después mejorar ese preparado. Y el señor tuvo buena evolución. Esa ameba a los días corría el riesgo de perforarse y gracias a Dios no ocurrió. Felizmente, a los 30 días terminó el riesgo de perder su ojo y evolucionó de tal manera, donde después de 4 meses, recibió el alta.

La preparación que hiciste fue una salvación…

Sí, al menos es lo que dice el oftalmólogo. El tema es que no había otros recursos. Pasa que cuando no está en el mercado lo que uno necesita, limita las oportunidades. Todas las gotas que este paciente necesitaba que eran 3 no estaban en el mercado. Dos las habían resuelto en una farmacia de Buenos Aires que hacen estériles pero esta tercera gota, por una cuestión de ir implementando el tratamiento de a poco, no se la habían dado. Y nosotros tampoco teníamos la droga, se tuvo que conseguir en emergencia sanitaria. Y con el resultado de las 3 gotas, se logró la mejoría. Y que no esté en el mercado, no significa que no se puede conseguir, sino que no está. El preparado que yo hice tampoco se consigue porque es algo armado.

Y ante situaciones similares…tenés la solución…

Sí. De todos modos, quiero aclararles que yo no inventé la fórmula. Las bibliografías hablan de las formas de preparar. En España se había diseñado la fórmula que yo tomé para hacer la dilución y te digo que lamentablemente ya tenemos otro paciente. El hongo es otro pero ya estoy trabajando en eso.

Notamos que tomó mucha repercusión en la medicina oftalmológica…

Sí, la verdad que sí, porque lo que hicimos y por la baja incidencia del caso dado que se da 1 caso en 200 mil de úlceras de córnea. El recibe un golpe, la córnea se fisura y es una ventana de entrada para ese microorganismo que se aloja en la córnea, que es un tejido vascular y permitió un crecimiento muy rápido de la ameba esta. Es una infección.

¿Qué respuesta recibiste de parte de colegas?

Es que al ser un pueblo chico, es como si pasara allá en Ayacucho. Toda la gente te conoce ya que trabajo hace 12 años en este mismo lugar. Soy la que está en la farmacia del Hospital. Y el hecho de que haya pasado esto, lo que uno logra es que cada vez la gente te tenga más confianza en lo que uno hace. Y la verdad que te muestra el cariño todos los días pero magnificado. Es muy gratificante que desde los pacientes hasta los mismos colegas, el personal del Hospital, que me vio crecer, se ponga contento por un logro de uno. Es muy bueno poder trabajar en conjunto, en equipo, donde cada uno aporta para poder ayudar a los pacientes; e incluso cuando se tienen pocos recursos con los equipamientos. Y haberlo presentado en un congreso, ha logrado que tome mayor magnitud.

Es un reconocimiento y un gran avance…

Creo que lo fundamental es que la ciencia se humanice, que se ponga en el lugar del que está necesitado, en el lugar del otro, en entender que estas cosas nos puede pasar a cualquiera. Tenemos que hacer atención farmacéutica y es lo que marca la diferencia y nos empatiza con el paciente.

¿Se te dio al chance de dar charlas o algo así?

No, más allá que tengo muchas actividades, no lo hago. En este congreso, por lo hecho, es que fui como disertante y siempre he ido como asistente. Y la verdad que por ser la primera vez que hablaba, tuve muchos nervios, el temor de la primera vez. Yo me sentía chiquitita ante semejantes fenómenos que están acostumbrados y que saben muchísimo más que yo. Me encantaría acordarme de cada uno que ha sido docente mío y lo resumo con el recuerdo a la escuela 7 como a la Nacional. Me emociona muchísimo hablar de esto, fíjate que hace días me escribió Malena Giúdice que la tuve desde el primer grado y después la tuve en Secundario. Tuve mucha gente que ayudó a mi formación, mucha gente buena, y haber tenido la suerte de haber estado en Noviembre con ellos, mostrarle a mis hijos donde estudié, es muy emocionante. Y tener la suerte de tener a parte de mi familia como el tío Oscar, Teresa que está en la Biblioteca que es mi madrina también. Uno es el que se ha ido tomando otro rumbo, pero mis raíces están allá. Es imposible no emocionarse.

Nombrame quiénes son los que tenés acá en Ayacucho?

Oscar Fuentes, al tía Marta, los hijos de ellos. Teresita que es la directora de la Biblioteca, y me olvido de otros, que son muchos mis afectos.

Teresita que es la directora de la Biblioteca, y me olvido de otros, que son muchos mis afectos.

¿Y hace mucho que no venís a la Fiesta del Ternero?

Sí, muchísimo. Y hasta me acuerdo que cuando joven fui Brava en la Fiesta y andaba vendiendo la rifa. También recuerdo a muchos profesores que quisiera nombrarlos a todos pero una gran referente fue Elisa Ruíz. También recuerdo a Malena, María del Carmen Aniz, Pablo Zubiaurre, son gente con la que uno tiene que pensar para no perder el camino.

¿Qué tiene llamativo Rawson?

Es una ciudad tranquila. Nosotros tenemos a 17 kilómetros una ciudad más grande como loe s Trelew, estamos a 80 de Puerto Madryn, también está Las Toninas donde se puede hacer el avistaje de ballenas. Nosotros somos la capital provincial por lo que acá está la casa de Gobierno, la Legislatura, es una ciudad muy administrativa. Algo característico es la presencia de galeses como allá tienen la Plaza con las rosas. Es más, acá, mis padres, con mucho esfuerzo, tienen un parque con muchísimas rosas.