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Walter Tanzi Una carrera de medallas

 

Oriundo de Maipú pero radicado en nuestra ciudad desde hace 10 años, triunfa permanentemente en el ciclismo. Dueño de una fuerza de voluntad admirable y sanamente envidiable, donde es más que consciente que para alcanzar los objetivos deberá que sacrificarse, Walter Tanzi, sabe que cada día de entrenamiento como de cuidado en las comidas como desarreglos que pueda hacer, influirán en su carrera que por el nivel alcanzado, es hilada en lo más delgado.

Tras un año 2019 con mucha acción, Tanzi recibe a Revista La Mirada…

Walter, ¿Este ha sido un gran año?

Con este año, ya llevo 6 consecutivos que soy Campeón Argentino de Ciclismo y he tenido la suerte de entrenar mucho para lograr esto. Tuve la suerte y la desgracia a la vez, de ir al Mundial de Inglaterra en la cual tuve como inconvenientes, por negligencia de ellos o no sé de quien, pero no estaba anotado para correr en las especialidades que fui. De todos modos pude correr en otras pruebas aunque no eran las que yo me había preparado de mejor manera. Quedé 12° en el Mundo. Yo fui a correr la especialidad de Persecución Individual que es en lo que vengo ganando desde hace 6 años acá y que soy Campeón Argentino, invicto. Y fue a correr esa prueba en el Mundial y me quedé con las ganas de poder hacerlo.

El tema es que estuviste todo un año preparándote de manera puntual en esta disciplina, no?

Sí, más allá que es mi especialidad, me preparé de manera puntual en esa competencia. Fui al gimnasio de Enero a Junio y después empecé en la Pista de Mar del Plata, viajando Martes y Jueves a entrenar. Y cuando llegamos me encontré que no estaba notado.

Fue algo inexplicable, que estás en un lugar tan lejano, y con una impotencia donde no podés hacer nada. Encima, me quería comunicar y no te entendían o se hacían los que no te entendían. Después te terminan pidiendo disculpas, ofreciéndote no cobrarte al año siguiente para que puedas correr gratis pero el tema que no es tan simple ir a correr, no es viajar a Mar del Plata y volver.

¿Cuántas medallas sumaste este año?

Sumé 2 de Oro, 2 de Plata y una de Bronce más la Rosa de Plata en la Fiesta del Deporte, donde también fui elegido Rosa de Oro al Mejor Deportista del año y la Rosa de Platino por mi participación a nivel internacional. Esa última es porque en el 2018 estuve corriendo en México donde obtuve 5 medallas de oro.

¿Cómo sigue en tu carrera?

Yo quedé con la sangre en el ojo y quisiera ir de nuevo a Inglaterra. De todos modos, está todo muy difícil y no sé si podré juntar dinero para poder viajar de nuevo. Sí te digo que me prepararé para correr y llegar de la mejor manera. Y sino, iré a un Panamericano y a los Argentinos. El tema que como desafío, ir a correr un Mundial es lo máximo, es lo que siempre soñaste.

Y es todo a sacrificio y pulmón…

En su gran mayoría sí, pero por suerte este año tuve la ayuda del Municipio. Yo hablé con Nicolás Cantarini (Director del Hospital Municipal y también ciclista aficionado), y él me hizo de nexo para que me dieran una ayuda. Y también quiero agradecer mucho a la familia, a mi señora y a mi sobrino que mientras yo tengo que estar entrenando o viajando, ellos se quedan en el negocio atendiendo.

El entrenamiento es muy duro, no?

Sí, se basa en gimnasio durante 5 o 6 meses y después una puesta a punto en el velódromo y como acá no tenemos, tenés que viajar mucho a Mar del Plata, los Martes y Jueves, desde Junio hasta la fecha del Mundial o cualquier otro objetivo de este calibre.

¿Quiénes están detrás tuyo apuntalándote?

Como entrenador no tengo a nadie. Hasta el Campeonato Argentino que fue días atrás, lo tenía a Darío Merlo y ya me dijo que el año que viene no podrá continuar.

Pero si seguís con el objetivo de volver a Inglaterra, me imagino que tendrás que salir a buscar un entrenador, no?

Sí, es verdad. Tengo alguien visto de Punta Alta que me vio él que me dijo que me quería entrenar. Es de apellido Scher pero aún tenemos que hablar. Además, todo va de la mano con un médico deportólogo de Mar del Plata que ya he hablado. Es un todo porque estoy convencido que el año pasado, en el 2018, anduve mejor que este año.

¿A qué se debe?

A desgaste o haber empezado temprano, o también no haber hecho las cosas de manera excelente, porque este deporte para poder llegar al techo tenés que hacer un sacrificio muy fuerte, y trabajar en cada detalle de la manera más fina. O tal vez, sin echarle la culpa a nadie, cada entrenador tiene su forma de entrenar y quizás no elegimos la correcta. También depende el físico y por otro lado, uno ya es un año más grande y eso influye y mucho.

¿Qué edad tenés?

Tengo 56.

Lejos de parecerlo. Lo que representa tener una vida sana y prolija, no?

Sí, esa es la clave, una vida vinculada al deporte. Es más, en el Mundial de Inglaterra me quedé boquiabierto con los ciclista de 66 o 67 años que hicieron unos tiempos increíbles. Los 500 metros lo hicieron en 38 segundos y es rapidísimo, más para un hombre de casi 70 años.

Y acá tenés como compañero de pista a Miguel Vargas, no?

Sí, un gran amigo, que me acompañó en este último año en el Argentino en Mar del Plata y con quien ganamos una medalla de Oro. Corremos desde hace muchos años juntos.

Nota La Mirada, revista edición diciembre 2019