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Asume como obispo un cura villero y sus vecinos lo sacan en andas de la Catedral

Es Gustavo Carrara, que trabajó como sacerdote en la villa 1-11-14 del Bajo Flores.

En un hecho sin precedentes en la historia de las ordenaciones de obispos, el primer sacerdote villero que llega a obispo -nombrado por el Francisco- fue retirado en andas este fin de semana de la catedral de Buenos Aires, luego de haber sido ungido como tal.

Por haber sido hasta ahora párroco de la iglesia María Madre del Pueblo, de la villa 1-11-14 del barrio porteño del Bajo Flores, donde se ganó el afecto de sus habitantes, Gustavo Carrara congregó sin proponérselo una inusual cantidad de fieles para la ceremonia.

Ya un rato antes los vecinos -entre ellos, muchos paraguayos, peruanos y bolivianos- se congregaron en la Plaza de los Dos Congresos con bombos y una marioneta gigante que representaba al Papa Francisco y desde allí marcharon a la catedral.

Ya en el templo mayor de Buenos Aires, la gigantografía del Papa argentino tornaba omnipresente la figura de quien, siendo arzobispo de Buenos Aires, había potenciado la presencia de la iglesia en los asentamientos porteños a través de los curas villeros.

En las primeras filas se contaba la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, que contó emocionada a los medios que conoce a Carrara desde 2007. “Son 10 años de trabajar juntos; vi cómo fue creciendo su parroquia, su barrio, su comunidad. Estoy realmente muy, muy contenta”, dijo.

El consagrante de Carrara fue el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, mientras que entre los co-consagrantes se contaron el obispo de San Isidro y presidente del Episcopado, Oscar Ojea. y el rector de la UCA, monseñor Víctor Manuel Fernández, uno de los prelados más cercanos al Papa.

Al final, Carrara se fue en medio de estruendosos vítores y cánticos con ritmo popular llevado en andas por los villeros hasta la puerta de la catedral.

fuente. Clarin.com