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Misioneros: Cuando de evangelizar se trata

Durante varios días, sobre el fin de año y hasta principios del mes de Enero, un interesante grupo de misioneros estuvo de paso por Ayacucho realizando una importante tarea evangelizadora, con ciertas características muy propias de los jóvenes que indudablemente vienen en su interior, ya que en el mano a mano con cada familia que visitaron no buscaban “dominar” en la charla sino simplemente escuchar, intercambiar ideas, pensamientos, muy “Papa Francisco” y eso es digno de destacar.  

Se trató del grupo Misionero Jeremías proveniente de la Catedral de San Isidro, quienes estuvieron entre el 27 de Diciembre y el 8 de Enero. Fueron unos 50 jóvenes con edades de 18 a 25 años siendo esta una de las distintas ciudades que aprovecharon para recorrer en este Verano, concretando además múltiples actividades sociales en Ayacucho.

Como parte de los objetivos que persiguen resulta fundamental el hecho de compartir la Palabra de Dios con quienes ellos mismos vayan encontrando en su camino, basándose en el intercambio de las diferentes costumbres y posturas que se hallan en la vida misma, apoyados en la fe cristiana.

Según lo que nos contaron, la misión no es solo la visita como la que tuvieron sino que en cada lugar que visitan vuelven a lo largo del año unas 3 veces. En esa visita, el grupo intenta ser parte de la comunidad a la vez de llevar su propia vivencia de fe, generando un intercambio que generalmente resulta muy fructífero. A la vez, no solo buscan llegar a los adultos sino que uno de sus objetivos centrales es que sean recibidos por jóvenes e incluso niños.

Como parte de las numerosas actividades que desarrollaron en Ayacucho, estuvieron reunidos con la Pastoral Barrial, encuentro que se dio en el Salón Parroquial en donde allí recibieron a los representantes de cada barrio, charlando, intercambiando, uniendo lazos con los jóvenes de nuestra ciudad.

 

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Entre los barrios que se eligieron para recibir la visita de los misioneros fueron Santa Teresita, La Feria, El Progreso, El Tropezón, quienes por lo que pudimos averiguar desde Revista La Mirada, encontraron enorme respuesta, con gran recepción por parte de los vecinos que gustosos charlaban, preparaban unos mates y tomaban a estos misioneros con los brazos abiertos de par en par.

El cierre de sus actividades fue con la celebración de la Santa misa en la Parroquia a cargo del Padre misionero Mariano junto al Padre Martín Ripa. Allí, se concretó la presentación de todos los santos y santas de los barrios de la ciudad con la culminación de un puente que fue el símbolo de la misión realizada en Ayacucho. Incluso, un momento muy especial fue cuando llevaron a cabo el Rosario Luminoso donde en una ronda los fieles fueron dejando sus pedidos de perdón especial para este Año Jubilar de la Misericordia, dispuesto por el Papa Francisco.

Luego, sobre el frente de la Parroquia, en la calle, hubo una linda cena a la canasta. Indudablemente se trató de una gran experiencia para no solo los misioneros sino para los muchos ayacuchenses que se sumaron, que fueron parte de estos días, como también para las familias que tuvieron la chance de recibirlos en sus casas, donde incluso en muchos de esos lugares quedó una relación concreta que ojalá, el tiempo y por sobre todas las cosas, Dios, se encarguen de fortificar.